Presidente del Congreso y Secretaria General de la Convención Ramsar realizaron recorrido por zonas de manglares muertos y corregimientos palafitos de la Cienaga

Santa Marta, septiembre 3 de 2017. En el marco de la visita a Colombia de la Secretaria General de la Convención Ramsar, Martha Rojas- Urrego, y bajo el liderazgo de la Universidad del Magdalena, el senador Efraín Cepeda Sarabia, actual presidente del Congreso, recorrió este fin de semana la zona que parte del municipio de Pueblo Viejo hacia los corregimientos palafitos de Buenavista y Nueva Venecia en la Ciénaga Grande de Santa Marta.

En el recorrido, Cepeda manifestó que el Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Luis Gilberto Murillo, “de buena fe” nombró una gerencia pero, a su modo de ver, esa gerencia no existe, no cordina y no propone.

“Yo creo que debe haber un relevo inmediato de esa gerencia, que coordine las acciones de la Ciénaga Grande con alguien que conozca de primera mano la problemática, antes que se suba el nivel a un problema que la Comisión Ramsar ha expresado que no da espera, y cómo tal debe ser incluida en el registro Montreux, dónde están los humedales del mundo en etapas más críticas”, aseguró el parlamentario.

A pesar que Cepeda ha citado en cinco debates de control político al Ministerio de Ambiente, la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpamag), Parques Naturales, Instituto Nacional de Vías (Invías), y entidades responsables de la preservación del complejo lagunar, en su calidad de coordinador de la Subcomisión de Seguimiento a la Recuperación de la Ciénaga Grande de Santa Marta, de la Comisión de Ordenamiento Territorial, hasta la fecha las acciones no arrojan ningún indicador de mejoría en términos ambientales.

“Acabamos de hacer un recorrido de más de seis horas y cada vez nos asombramos más de los abusos y la inacción. Encontramos que el rio Aracataca que baja de la Sierra Nevada que antes vertía sus aguas a la Ciénaga hoy se queda en manos de empresarios de la palma y del banano. Hoy encontramos que no hay acciones concretas que produzcan el intercambio de agua entre el mar y las aguas dulces de la Ciénaga, y vemos también que los dragados que se han hecho a los cuerpos de agua que bajan de la Sierra Nevada tampoco producen resultados”, explicó el congresista.

El recorrido que bordeó el santuario de flora y fauna del complejo lagunar, y contó con el acompañamiento de representantes de Invemar, Corpamag y la gobernación del Magdalena, abrió espacio también a un diálogo con los pobladores quienes expresaron que han sido vulnerados sus derechos al medio ambiente sano, la vida digna, al mínimo vital, al trabajo, la alimentación y al agua. Sin embargo, manifestaron agradecimiento al senador conservador por ser el primer presidente del Congreso en visitarlos y mostrar preocupación por sus condiciones actuales.

La bandera de defensa que Efraín Cepeda ha tomado por la Ciénaga Grande no solo ha sido a favor del ecosistema de este territorio, sino también de los pobladores que “hoy se sumen en la pobreza porque la pesca que antes eran 27 mil toneladas hoy es de solo 3mil”, afirma el legislador, quien concluyó señalando que quienes desvían ríos, y quienes no actúan, están negando el mínimo vital a 350 mil colombianos que viven de la pesca, y que sobre ellos deberá caer todo el peso de la ley.

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